Eric Rohmer:”En mi época, hacer cine era muy moderno”
Esta semana murió en París uno de los artífices de la Nouvelle Vague. En esta entrevista de mayo de 2007, el realizador cuenta cómo fue su tránsito de la literatura al cine.
Por: Samuel Blumenfeld
-Usted publicó “Elisabeth” en 1946. Esa primera novela, que no será seguida por ninguna otra, está agotada desde entonces. ¿Por qué se reedita recién ahora, con el título ligeramente distinto de “La Maison d’Elisabeth”?
-Perdí el último ejemplar que me quedaba y no había vuelto a leerlo desde los años que siguieron a su publicación. Hace unos años, me preguntaron en Gallimard si quería reeditar el libro. Yo dije que no. Prefería que fuera a título póstumo. Pero resulta que un alemán me preguntó si aceptaba que lo tradujeran al alemán. Era una idea bastante divertida. Lo reeditaron ahí y después en Italia. Entonces me dije: ¿Por qué no en Francia? Me parecía que mis películas no tenían nada que ver con esa novela. Sin embargo, cuando la releí, descubrí que había relaciones. Puedo decir modestamente que la novela no es mala. Hay situaciones que se parecen a las de mis películas y que no eran inferiores a mis películas en algunos pasajes. Al menos, es lo que me pareció. Pero no me gustaba el título original, Elisabeth. Busqué durante mucho tiempo. Finalmente, hay un personaje central que está en la casa, de ahí el título La Maison d’Elisabeth. El tema de la novela, no es la visión de una mujer, tampoco es la casa. Es todo lo que sucede en esa casa. Es un título modesto. No quería un título estrepitoso.
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Posteado enero 17, 2010
Comments(1)
Eric Rohmer
La Nouvelle Vague (nueva ola) es una etiqueta inventada en el año 1958 por François Giroud, en un artículo de la revista L´Express, para describir a un grupo de jóvenes cineastas franceses que debutan brillantemente, al margen de las corrientes tradicionales de la profesión. Carecen de calificación técnica y son financiados por capital privado. Recurren a intérpretes de su misma edad, ya que ninguno ha adquirido aun notoriedad. El término tuvo éxito y sirvió rápidamente para describir un nuevo estilo cinematográfico, caracterizado por su desenvoltura narrativa, por sus diálogos provocativos, por cierto amoralismo y por “collages” inesperados. El prototipo será Al final de la espada, de Jean-Luc Godard. El público se entusiasmo: en 1960, cuarenta y tres nuevos autores rodaron su primera película. El núcleo mas activo venia de la critica, del semanario Arts y de los insurrectos Cahiers du Cinema: Godard, Truffaut, Claude Chabrol, Jacques Rivette, Pierre Kast y sus mayores: Jacques Doniot-Valcroze y Eric Rohmer, redactores en jefe de Cahiers.