Herzog, poeta del cine

Entre las grandes figuras del Nuevo Cine Alemán, Werner Herzog podría ser la más perdurable. Y es que el cine envejece tan rápido como sus creadores.
No obstante, cuarenta años después, obras maestras como “Aguirre, la Ira de Dios” o “Fitzcarraldo”, subsisten intactas, testimonio de su originalidad, belleza y fuerza extraordinaria. A diferencia de sus contemporáneos, su energía creativa no parece agotarse. En la última década, Herzog ha dirigido más de siete documentales, algunos, verdaderas obras de arte, y ha producido más de seis largometrajes.
Aunque nacido en Múnich, su infancia transcurrió en un pequeño pueblo bávaro, alejado de la sociedad tecnológica. Él mismo nos cuenta que tenía once años cuando vio por primera vez un auto, y que vino a conocer el teléfono, ya adolescente. Quizá así se explique su nostalgia por la vida pura, incontaminada, y su complacencia en hacer de la naturaleza el centro de su obra. Su formación como guionista y director fue la de un autodidacta. Jamás estudió en una escuela ni trabajó como asistente de director alguno. Por ello prefiere que se lo considere un artesano más que un artista, “un personaje de la Edad Media tardía”, en palabras suyas. Aunque de manera más precisa, Herzog bien podría ser el último de los herederos de la tradición romántica alemana de mediados del siglo XIX. Read more »


Posteado Mayo 10, 2013
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