Cobra Verde

Werner Herzog
Título Original: Cobra Verde
País: Alemania, Ghana
Año: 1987
Género: Drama, Aventura
Guión: Werner Herzog, basado en la obra de Bruce Chatwin "El Virrey de Ouidah"
Director: Werner Herzog
Fotografía: Viktor Ruzicka
Música: Popol Vuh
Edición: Maximiliane Mainka
Producción: Lucki Stipetic
Duración: 111 minutos
Intérpretes: Klaus Kinski (Francisco Manoel da Silva alias Cobra Verde), King Ampaw (Taparica), José Lewgoy (Don Octavio Coutinho), Salvatore Basile (Capitan Fraternidade), Peter Berling (Bernabé), Guillermo Coronel (Euclides dueño del bar), Nana Agyefi Kwame II (King Bossa Ahadee (como Su Real Alteza Nana Agyefi Kwame II de Nsein), Nana Fedu Abodo (Yovogan), Kofi Yerenkyi (Bakoko), Kwesi Fase (Kankpé), Benito Stefanelli (Capitan Pedro Vicente), Kofi Bryan, Carlos Mayolo (Gobernador), Pedro Oliveira, A. Kwesi Compson, Yolanda García (Dona Epiphania), Stella Torgbede, Diobeth Guerra, Santiago García, Marcela Ampudia, Maria Elvira Chavez Mejia, Luz Marina Rodriguez Molina, León Bolaño, Josué Ángel, Mario Gomez Vignes, Maurizio Rodriguez, Maria Xilena Mantilla, Awudu Adama, Josephine Hudson-Odoi, Troupe Cultural Ho Ziavi' Zigi (Coro), Fred Maire (Voz de Francisco Manoel da Silva).
El director Werner Herzog y el actor Klaus Kinski realizaron varias películas juntos. Todas ellas fueron espectaculares gracias a la dirección de Herzog y a la intensa locura de Kinski en los roles principales. Cobra Verde fue su ultima colaboración juntos debido a la muerte de Kinski tres años después de terminada la película. Ha dejado un gran legado como actor y Cobra Verde es un ejemplo de ello.
Esta película, como muchas otras de Herzog es un viaje a lo desconocido. Es admirable como Herzog lo hace en todas sus películas. Nos transporta a lugares extraños que realmente existen, pero son tan asombrosos y maravillosos. En Fitzcarraldo y Aguirre, la Ira de Dios se sumerge en la jungla Amazónica, pero en Cobra Verde se esfuerza por ver el corazón y el alma de África. Una vez la película llega a África (en la segunda mitad) las cosas se vuelven realmente interesantes y se podrán encontrar completamente inmersos en la cultura africana. Desde las injusticias de la esclavitud hasta la brutalidad de las tribus africanas. Todo es nuevo, extraño y diferente debido a que Herzog realmente hizo ese viaje, encontrando ubicaciones de la vida real en las cuales filmar Cobra Verde. Es como si Herzog buscase estos increíbles lugares, se sumergiera profundamente en ellos, y luego nos los trajera de nuevo en una película.
Algunos han llamado a esta película imperfecta (incluso el mismo director), pero una película imperfecta de Herzog es mejor que casi cualquier otra cosa que pudieran llegar a ver. La belleza y pasión con la que trabaja Herzog brillan en esta película, la ultima con Kinski. Una de las cosas que siempre me han fascinado sobre Herzog es que viaja por todo el mundo para contar sus historias, sin quedarse en un solo lugar. En Cobra Verde tenemos a un bandido brasileño que, debido a su propia intromisión, es enviado a la costa oeste de África para reiniciar el negocio de trata de esclavos. Imaginen que, un bandido brasilero, actuado por una persona de 61 años, un rubio pálido polaco-alemán. Kinski esta en gran forma para el papel principal, con locura vertiéndose a través de sus dientes en cada comentario y sonrisa sarcástica. El es el villano, pero se transforma en el héroe al final, pero debe pagar por sus pecados. La ultima escena de la película inolvidable y escalofriante. La película también contiene grandes diálogos. Cuando otro esclavo irónicamente brinda por la esclavitud y la llama la gran confusión de la humanidad, Cobra Verde le responde diciendo, “no hay confusión, era un crimen”. Entonces, el personaje hace un paralelo entre el y las grandes atrocidades de la historia de la humanidad: muy parecidas a la esclavitud, las acciones de Cobra Verde no eran ni circunstanciales ni por destino, sino por sus propias acciones y juicios. No debería sufrir por la esclavitud, sino por sus propias manos entrometidas y sus mal habidas ganancias.
Es un conmovedor y aun así triste final, la toma final de la película fue la última toma de la película y el último momento en la historia del cine que Herzog y Kinski trabajaron juntos. Llegado este momento, se habían soportado el uno al otro hasta el amargo final y cada uno partió por su camino para siempre. En el comentario de Herzog, hace notar que a pesar del comportamiento indisciplinado y las decisiones temperamentales de Kinski, el todavía lo extraña. Considera que la actuación de Kinski en esta película es “desagradable, pero aun así, luego de ver la película, nadie puede imaginarse a otro actor para abrazar un papel así”.


