Círculo rojo
Jean-Pierre Melville
Título Original: Le circle rouge
País: Francia
Año: 1970
Género: Film Noir
Guión: Jean-Pierre Melville
Director: Jean-Pierre Melville
Fotografía: Henri Decae (color)
Música: Eric de Marsan
Producción: Corona (París), Selena (Roma)
Duración: 140 minutos
Intérpretes: Alain Delon(Corey), Bourvil(Le Commissaire Mattei), Gian Maria Volontè(Vogel), Yves Montand(Jansen), Paul Crauchet(Le Receleur), Paul Amiot(Le chef de la police), Pierre Collet(Le Gardien de prison), André Ekyan( Rico), Jean-Pierre Posier(L'assistant de Mattei), François Périer( Santi), Yves Arcanel( Le juge d'instruction), René Berthier( Le directeur de la P.J.), Jean-Marc Boris( Le fils Santi), Jean Champion( Le garde-barrière), Yvan Chiffre( Un policier).
El director francés Jean-Pierre Melville era una criatura de hábito y convicción. Solo podía escribir de noche; siempre manejaba un auto norteamericano, nunca abandonaba su casa sin su Stetson y sus gafas de sol Rayban; y creía que era posible dirigir sustantivas cuestiones dentro de las películas de crimen. Mientras que algunas de sus trece películas son adaptaciones de novelas clásicas francesas, como la delirante y alterada versión de la novela de Jean Cocteau, Les Enfants Terribles (1950), la mayoría de su otro trabajo yace en el genero que los franceses llamaban policier, en la cual los criminales y los policías competían por la supremacía.
Al mismo tiempo, Melville tenía poco interés en la clase de pirotécnica que los norteamericanos a veces adoptaban cuando trabajaban en este estilo. Por ejemplo, tomen la película de Michael Mann, Heat (1995), un notable ejemplo de la influencia francesa en una película domestica y una exitosa pieza de trabajo por derecho propio. El severo rostro que el jefe de los ladrones, Robert DeNiro, adopta se parece a la inconmovible postura de un numero de protagonistas de Melvilla, y la memorable confrontación entre este personaje y el del policía de Al Pacino, tiene una analogía directa en la filmografía francesa.
Sin embargo, las explosiones balísticas en el filme de Mann aparecen exageradas comparadas con las ocasionales y a veces consecuenciales explosiones e intercambio de disparos en las películas de Melville. Melville permitía el disparo de pocas balas en sus películas, y cada tiro representa una significante declaración de los personajes. Desde que Melville no incluye las motivaciones de sus personajes en el dialogo, debemos examinar su comportamiento para encontrar las claves de sus personalidades. Y como hombres de acción, no meditación, disparar un arma deliberadamente en un momento elegido puede ser una declaración de su propósito en la vida.
En el año 1970, en la cumbre de su fama y éxito comercial en Francia, Melville construye una narrativa que suma a algo cercano a una secuencia calculada de tantos momentos de definición de los personajes, Le Cercle Rouge. La película también contiene todos los elementos esenciales (según el propio Melville) de la narrativa de atracos. Como un aficionado del cine clásico norteamericano, Melville labró el complot basándose dos de sus películas favoritas, La Jungla de Asfalto (1950), de John Houston, y Reto al Destino (1959), de Robert Wise. El era consciente de que el más exitoso ejemplo del periodo de posguerra en el cine francés fue la película de Jules Bassin Rififfi (1955), la que fue, de hecho, originalmente pensada para que la dirigiese el. En Le Circle Rouge, la penúltima película de su truncada carrera, Melville quería no solo superar todas sus anteriores películas, sino crear la mejor historia de atracos jamás realizada, una que ningún otro director pudiera igualar.
Le Cercle Rouge fue el mayor éxito comercial de Melville, la que llega con una pequeña sorpresa considerando el pedigrí de sus actores. Delon y Montand eran iconos franceses. Bourvil era el mayor comediante francés de su época, y Volonté protagonizó varias películas italianas de carácter político. En algunos casos, Melville usa las imágenes de los actores, como el físico viril de Delon, mientras que con los otros, especialmente con Bourvil, él requirió que se manejen fuera de los parámetros acostumbrados. Cada uno, sin embargo, encarna una figura Melvilliana: taciturnos, de principios, violentos de mala gana.
El director mantiene sujetas tanto la dinámica visual como las actuaciones. Por ejemplo, la paleta de la película se mantiene claramente apagada para, como indicó Melville, hacer una película “blanco y negro en color”. Los personajes cumplían específicos y limitados propósitos: robar una joyería o capturar un criminal en fuga.
Al mismo tiempo, la película es engrosada con la inhabilidad condicionada por su titulo y su epígrafe, una obra del propio Melville y no una cita de las escrituras Vedic:” Sidhartha Gautama, el Buda, dibujo un círculo con un trozo de tiza roja y dijo, “cuando el hombre, aun inconscientemente, se encontrará un día, sin importar lo que le ocurra a cada uno, sin importar sus caminos divergentes, en el día correcto, inevitablemente se encontrarán en el circulo rojo.” El evento esta predestinado, el análisis de la ecuación cuyo cálculo es conocido desde el principio.


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SOL PRIMERO