Murió Eric Rohmer, un observador del amor

Genio introvertido, tímido al exceso de no querer dar entrevistas personales ni viajar para acompañar a sus películas en los festivales internacionales, para no ser reconocido y poder deambular, tranquilo, por las orillas del Sena en su amada París. Con la muerte de Eric Rohmer, se va uno de los mayores talentos vivos que tenía hoy la Nouvelle Vague, que integró junto a François Truffaut, Claude Chabrol, Alain Resnais, Jean Luc Godard y Jacques Rivette.

Yo no digo cosas en mis películas, yo muestro gente que habla y se mueve comol os paisajes, las caras, los gestos y sus comportamientos…“, decía. Observador del amor, Rohmer desistió de continuar escribiendo sus Cuentos morales -que había concebido como una novela- al advertir que podría contar sus sentimientos en imágenes.

El amor era uno de los principales protagonistas de sus relatos, entre los que se recuerdan Mi noche con Maud, La rodilla de Claire, El rayo verde y La Marquesa de O. Jean-Marie Maurice Schérer era su nombre verdadero, ya que su nombre artístico lo formó del director de cine Erich von Stroheim y el novelista británico Sax Rohmer, autor de la serie Fu-Manchú.

Era un veintiañero cuando ejerció la profesión de profesor de literatura -escribiría una única novela, bajo el seudónimo de Gilbert Cordier Elizabeth, en 1946- y en sus visitas a la Cinemateca francesa se codea con Truffaut y compañía. Ya hacía sus primeros cortos mientras se desempeñaba como crítico de cine en Cahiers du cinéma, donde fue jefe de redacción entre 1956 y 1963, junto a quien fue uno de sus grandes maestros, André Bazin.

Tras El signo de Leo (1959), su opera prima, junto a Barbet Schroeder y la productora Margaret Menegoz crea en 1962 Les Films du Losange, la empresa productora de sus filmes, que difundió ayer la noticia del deceso del realizador, que había nacido en 1920.

Fuente: Clarín

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