Huelga

Sergei M. EisensteinTítulo Original: Stachka
País: Unión Soviética
Año: 1925
Género: Drama
Guión: Grigori Aleksandrov, Ilya Kravchunosvky, Sergei M. Eisenstein, Valeryan Pletnyov.
Director: Sergei M. Eisenstein
Fotografía: Edouard Tisse con V. Popov y V. Khvatov
Producción: Boris Mikhin
Duración: 82 minutos
Intérpretes: Grigori Aleksandrov (Capataz), Aleksandr Antonov (Miembro del Comité de Huelga), Yudif Glizer (Reina de los ladrones), Mikhail Gomorov (Trabajador), I. Ivanov (Jefe de Policía), Ivan Klyukvin (Revolucionario), Anatoli Kuznetsov, M. Mamin, Maksim Shtraukh (Espía de la Policía), Vladimir Uralsky (como V. Uralsky), Vera Yanukova, Boris Yurtsev (Rey de los ladrones).
Huelga (1925) lanzó la carrera cinematográfica de Sergei Eisenstein y cambió el rostro del cine para siempre. Probablemente ninguna otra película jamás haya introducido tantas ideas y técnicas originales. Eisenstein fue ciertamente un genio innovador, pero hasta los grandes innovadores se forman del tejido de sus predecesores y sus propias experiencias personales. La mayoría de las características del estilo cinematográfico de Eisenstein pueden ser vistas tanto como reflexiones de su propia de sus jóvenes años o como extensiones de lo que los jóvenes cineastas habían comenzado.
La primera película de Sergei Milhailovich Eisenstein fue Huelga, una de las más grandes películas debut de un director, entre las que se destacan Ciudadano Kane (1941) de Orson Welles. Huelga fue originalmente pensada como la quinta parte de una épica de ocho partes, que cubría los años 1903-1918, en el que cada segmento sería dirigido por un director ruso diferente. Eisenstein pasó meses investigando el proyecto y planificando cada toma en gran detalle. El se imaginaba la película como un “montaje de conmociones”, de esta manera podía extender sus construcciones teóricas de sus días de teatro en una filosofía de filmación.
Huelga puede ser vista fácilmente como el precedente de El Acorazado Potemkin, película que dirigió Eisenstein mas tarde ese mismo año. Aunque Huelga recibió una indiferente acogida por parte de los críticos y de la audiencia, “Potemkin” firmemente estableció la reputación de Eisenstein tanto en Rusia como en el extranjero. A pesar de un auspicioso comienzo, con dos grandes películas en un año, Eisenstein solo completaría cinco largometrajes en el resto de su carrera, en gran parte debido a las implacables presiones políticas y financieras tanto en Rusia como en Estados Unidos. Sus otros largometrajes mudos completados son Octubre (1928) y Lo viejo y lo nuevo (1929). Sus magníficos largometrajes de la era sonora del cine fueron Alexander Nevsky (1928), e Iván el Terrible, partes I y II (1945/46).
El tema obvio en la película es la explotación de la clase obrera por parte de los capitalistas y sus lacayos. Eisenstein golpea en el punto tan implacablemente y con tanto obvio fervor y profundo prejuicio que la película se vuelve mas una acusación por farsa e ironía que por razón o lógica. La lucha de clases se mantiene entre las mas destacadas cuestiones sociológicas, hoy, entre problemas como el nacionalismo, el imperialismo, el racismo, el sexismo y la intolerancia religiosa. Sospecho que las películas demasiado dramatizadas como Huelga son menos efectivas como vehículos para promover tanto la conciencia el cambio en relación a los problemas sociales que las películas basadas en hechos reales. Por otra parte, las suplicas psicológicas basadas en montajes a menudo son más efectivas para influenciar la decisión de voto o las elecciones de los consumidores.
El argumento para Huelga es claramente propagandístico, aunque no mucho mas que otras películas europeas o norteamericanas, como On the Waterfront, Norma Rae, La Terra Trema o Milagro en Milán. No hay pretensión, en Huelga, de objetividad imparcial. Todo lo contrario, era la creencia explicita de Eisenstein que el único valor del cine era el de influenciar a la audiencia e incitar la acción. Eisenstein no dejo pasar ninguna oportunidad para demonizar a los gerentes, capitalistas, y oficiales, o de cosechar la simpatía por los oprimidos trabajadores. Los gerentes ríen cruelmente ante las demandas de los trabajadores, y luego, ante su situación apremiante. Uno de los Cosacos hasta arroja a un niño a su muerte desde una pasarela de un edificio de tres pisos, sin ninguna razón en particular. Visto de una manera, es una inofensiva propaganda, precisamente porque es tan descaradamente parcial. Personalmente tengo más objeciones por películas que enmascaran más sutilmente el prejuicio detrás de una falsa imparcialidad.
Eisenstein tuvo una fascinación de toda la vida con imágenes de animales. Para Huelga, hizo frecuente el uso de tomas de animales, tanto en secuencias de imágenes como parte de la historia y con imágenes no relacionadas introducidas a través de la edición de montaje. Hay una secuencia, por ejemplo, donde el hijo de un trabajador esta imitando ala discusión de su padre con el capataz, con una cabra como el desventurado sustituto de gerente. Hay una escena de un gato esquivando un objeto que le arrojan y otra en la que pareciera haber un par de gatos muertos colgados de un tendedero. Eisenstein también asociaba cada uno de los informantes con un animal, uniendo imágenes del animal con la cara del correspondiente informante, de ese modo establecía que los espías carecían de humanidad. Hay una famosa secuencia, cerca del fin, de una vaca siendo matada salvajemente yuxtapuesta con el ataque de los Cosacos a los huelguistas. Eisenstein repetidamente usa objetos circulares para connotar la interminable continuidad del tiempo.
Lo que mas se destaca de esta película es su extraordinaria gama de audaces tomas y técnicas de edición. Huelga es un autentico catalogo de innovaciones técnicas y magia. Hay exposiciones dobles, reflejos en el agua dados vueltas, tomas a través de ventanas, reflejos en espejos, atenuaciones, paneles que se fusionan, tomas de reflejos distorsionados en una bola de vidrio, tomas de ángulo bajo, inversión de película, tomas de siluetas, y mas, mucho mas. Hay algunos elementos surrealistas introducidos, como un par de enanos bailando sobre una mesa detrás de dos policías que están en el proceso de convertir a uno de los huelguistas en un ladrón. Hay una gran cantidad de imágenes fuera de contexto, como unos ojos nerviosos que giran la mirada, yuxtapuestos para agregar un sentido de paranoia en la secuencia principal. Hay una serie de secuencias entre el gerente exprimiendo una naranja mientras que los Cosacos, quienes rodearon a un grupo de trabajadores en una zona boscosa, cierran el circulo alrededor de ellos.
Eisenstein fue mas que afortunado al contar con los servicios de Edouard Tissé como su cameraman para Huelga. Eisenstein, si bien rebosaba de brillantes ideas, era inmaduro e inexperto como cineasta en 1925, mientras que Tissé era un experimentado y talentoso cinematógrafo. Tissé fue capaz de capturar efectivamente las concepciones de Eisenstein en la película. La relación profesional entre estos dos hombres duró a lo largo de toda la carrera de Eisenstein.
Mientras realizaba Huelga, Eisenstein efectivamente desarrolló si noción de “montaje intelectual”. El pasaba más horas en la edición de una película que en su filiación. La idea de Eisenstein era la de crear una rápida sucesión de breves tomas (las que podrían carecer de sentido tomadas individualmente) que adquirirían sentido durante el proceso intelectual de asociación. El beneficio secundario es que las tomas rápidas pueden agregar tempo y excitación a la película. Para las autoridades soviéticas, las técnicas de edición de Eisenstein se volvieron conocidas como “formalismo”, del que se quejaron incesantemente.
Muchos de los cuadros de la película son notables por su intrincado detalle del mise-en-scene. Especialmente impresionantes son las tomas en el interior de la fabrica (un laberinto de ruedas, cuerdas, pasillos y maquinaria) y del laberinto de varios pisos de los trabajadores.
Eisenstein demando un “antinatural” estilo de actuación de sus actores, con énfasis en los movimientos exageradamente grandiosos. De acuerdo con la filosofía soviética, las primeras películas de Eisenstein se caracterizaban por enfatizar lo colectivo más que lo individual. Las muchedumbres son personajes de igual importancia que las personas individuales en Huelga. Los movimientos de las muchedumbres son coreografías elaboradas para crear una especie de enjambre o efecto de movimiento de rebaños. Ya que Eisenstein usualmente quería su cámara para captar la escena completa, hacia relativamente poco uso de los acercamientos, disminuyendo la importancia de las expresiones faciales como método de transmisión de sentimientos. La mayoría de los trabajadores eran ejemplares con un excelente físico, mientras que los capitalistas eran rechonchos, o tenían rostros siniestros.
Huelga es una de las grandes películas de la historia del cine, simplemente desde el punto de vista de las innovaciones tecnológicas. También lanzó la carrera de uno de los grandes directores. La trama es simplista, pero la complejidad de los argumentos durante la era de las películas mudas era algo sumamente raro. El valor propagandístico de la película esta sobreestimado, puesto que la película invalida su tesis por sus excesos de melodrama. Es una película que debe ver cualquier persona interesada en la historia y el entendimiento de las técnicas de edición que son largamente usadas hoy en día. El valor de la película pasa mas por lo académico, no obstante. Las imágenes visuales son altamente artísticas.



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