Rashomon
Akira Kurosawa
Título Original: Rashomon
País: Japón
Año: 1950
Género: Drama, Crimen, Misterio
Guión: Akira Kurosawa y Shinobu Hashimoto basado en las historias de Rashomon y otros cuentos de Ryunosuke Akutagawa
Director: Akira Kurosawa
Fotografía: Kazuo Miyagawa
Edición: Akira Kurosawa
Escenografía: H. Motsumoto
Música: Fumio Hayasaka
Producción: Minoru Jingo, Masaichi Nagata
Duración: 88 minutos
Intérpretes: Toshirô Mifune (Tajômaru, el bandido), Machiko Kyô (Masako Kanazawa), Masayuki Mori (Takehiro Kanazawa), Takashi Shimura (Leñador), Minoru Chiaki (Cura), Kichijiro Ueda (Plebeyo), Fumiko Honma (Medium), Daisuke Katô (Policia).
La admiración que tenia Kurosawa por las películas mudas y el arte moderno se puede ver en sus decorados minimalistas de sus películas. Kurosawa sentía que el cine sonoro multiplicaba la complejidad de una película: “el sonido cinemático nunca es simplemente un acompañamiento, nunca es simplemente lo que la máquina de sonido toma mientras uno graba una escena. El sonido real no es simplemente un agregado a las imágenes, sino que las multiplica”.
Con respecto a Rashomon, Kurosawa dijo: “me gustan las películas mudas, siempre me gustaron… quería restablecer algo de su belleza. Pensé en ello, recordé que: una de las técnicas del arte moderno es la simplificación, y debo por lo tanto simplificar la película”.
Por consiguiente, hay solo tres escenarios en la película: la puerta de Rashomon, los bosques y el patio. La puerta y el patio son construcciones muy simples y el bosque es real. Esto es parcialmente debido al bajo presupuesto que obtuvo Kurosawa de la productora Daiei. Sin embargo, cuando Kurosawa era mas joven, estudió y pintó pinturas occidentales. Su conocimiento del arte moderno lo ayudó a balancear lo complicado del cine sonoro creando imágenes más simples.
Cuando Kurosawa filmó Rashomon, los actores y el personal vivían juntos, y sistema que Kurosawa encontró beneficioso. Recordó: “éramos un pequeño grupo y yo dirigía Rashomon cada minuto del día y de la noche. En momentos como ese, podías hablar de cualquier cosa y efectivamente sentirse muy unido.” Un resultado de su acercamiento puede ser visto en la actuación de Toshiro Mifune: mientras los actores y Kurosawa esperaban para que se construyan los decorados, miraron una película en África dirigida por Martin y Osa Jonson. La película incluía tomas de leones vagabundeando por ahí, y Kurosawa sugirió que el personaje del bandido de Mifune actúe como un león. Como resultado, Mifune dio esa salvaje, casi inhumana actuación que puede ser vista en la película.
El cinematógrafo, Kazuo Miyagawa, contribuyó con una enorme cantidad de ideas. Por ejemplo, en una secuencia, hay una serie de acercamientos del bandido, luego de la mujer, y luego del marido, los cuales se repiten para enfatizar la relación triangular entre ellos. Algunos críticos llamaron a esto “técnica de cine mudo” porque en las películas mudas los acercamientos se usaban para expresar emoción con expresiones faciales de los actores.
El uso de tomas contrastantes es otro ejemplo de las técnicas en Rashomon. De acuerdo a Donald Richie, la duración de las tomas de la esposa y del bandido son las mismas cuando el bandido esta salvajemente loco y la esposa esta histéricamente loca.
Rashomon fue la primera película filmada directamente bajo el sol. En las tomas de los actores, Kurosawa quería que se use luz natural, pero era demasiado débil; solucionaron el problema usando un espejo para reflejar la luz natural. El resultado es el de hacer que la luz del sol sea mas fuerte.
La lluvia en la película tuvo que ser teñida con tinta negra porque las lentes de la cámara no podían capturar la lluvia hecha con pura agua.
Stanley Kauffman escribió en El impacto de Rashomon que Kurosawa a menudo filmaba una escena con varias cámaras al mismo tiempo, para que luego pudiese “cortar la película libremente y empalmar las piezas que habían capturado la acción enérgicamente, como si volara de una pieza a otra. “A pesar de esto, también usaba tomas cortas editadas juntas que engañaban a la audiencia que veía una sola toma; Richie decía en su ensayo que “hay 407 tomas separadas en el cuerpo de la película… Esto es más que el doble del número en una película común, y aun así dichas tomas nunca llamaban la atención por si mismas”.
Robert Altman se maravilló por el uso de la luz en la película. Congratulaba el uso de luz “pintada” desde el principio hasta el fin de la película, la cual le daba a los personajes y decorados una ambigüedad adicional. En su ensayo “Rashomon”, Tadeo Sato sugirió que la película (inusualmente) usa la luz solar para simbolizar al diablo y al pecado en la película, argumentando que la esposa cedía a los deseos del bandido cuando veía el sol. Sin embargo, Keiko I. McDonald se oponía a la idea de Sato en su ensayo “La dialéctica de la luz y la oscuridad en Rashomon de Kurosawa”. McDonald decía que la película usaba convencionalmente la luz para simbolizar “bien” o “razón” y que la oscuridad simboliza “malo” o “impulso”. Interpreta la escena mencionada por Sato diferentemente, señalando que la esposa se entrega al bandido cuando el sol lentamente se oculta. McDonald también revela que Kurosawa estaba esperando que una gran nube apareciera sobre la puerta de Rashomon para filmar la escena final en la cual el leñador lleva al niño abandonado al hogar; Kurosawa quería mostrar que talvez habría otra lluvia negra en cualquier momento. Desafortunadamente, la escena final aparece optimista debido a que estaba muy soleado y claro para producir el efecto de un cielo nublado.
Debido a su énfasis en la subjetividad de la verdad y la incertidumbre de la exactitud fáctica, Rashomon ha sido leída por algunos como una alegoría de la derrota de Japón al final de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, “In a Grove” de Akutagawa es 28 años anterior a la adaptación cinematográfica, y cualquier alegoría intencional a la posguerra podía haber sido el resultado de la influencia de Kurosawa (basado mas en la estructura del cuento que en los eventos).
El articulo de James F. Davidson “Memoria de la derrota en Japón: una reevaluación de Rashomon” en diciembre de 1954 publicación del Antioch Review, es un prematuro análisis de los elementos de la derrota en la Segunda Guerra Mundial.
Otra interpretación alegórica de la película es mencionada brevemente en un articulo de 1995, “Japón: una nación ambivalente, un cine ambivalente” de David M. Desser. Aquí, la película es vista como una alegoría de la bomba atómica y la derrota japonesa. También brevemente menciona la visión de James Goodwin sobre la influencia de los eventos de posguerra en la película.
El simbolismo corre desenfrenadamente durante toda la película y mucho ha sido escrito sobre el tema. Miyagawa indicó en una entrevista que el escenario del bosque representaba simbólicamente al misterio que envolvía los detalles actuales de los eventos dramáticos. Miyagawa directamente filmaba el sol a través de las hojas de los árboles, como si la luz de la verdad se oscureciera. Hasta el plebeyo juega un rol simbólico significante, casi tan importante como el de los personajes principales, como el representante de ese componente despiadado de todos los hombres, el dedicado al avance del interés personal racional sobre toda consideración competente.


