Shock Corridor
Samuel Fuller
Título Original: Shock Corridor
País: Estados Unidos
Año: 1963
Género: Drama
Guión: Samuel Fuller
Director: Samuel Fuller
Fotografía: Samuel Fuller y Stanley Cortez
Producción: Leon Fromkess
Duración: 101 minutos
Intérpretes: Peter Breck (Johnny Barrett), Constance Towers (Cathy), Gene Evans (Boden), James Best (Stuart), Hari Rhodes (Trent), Larry Tucker (Pagliacci), Paul Dubov (Dr. J.L. Menkin), Chuck Roberson (Wilkes), Neyle Morrow (Psicópata), John Matthews (Dr. L.G. Cristo), Bill Zuckert ('Swanee' Swanson), John Craig (Lloyd), Philip Ahn (Dr. Fong), Frank Gerstle (Tte. Kane), Rachel Romen (nimfómana cantante).
Esta obra precursora de One Flew Over The Cuckoo's Nest (Atrapado sin salida, 1975), escrita, producida y dirigida por Samuel Fuller (The Big Red One), a pesar de los doce años que la separan de la ganadora obra maestra de Milos Forman, personalmente siento que Shock Corridor es una película mas sutil e inquietante.
En este clásico desvalorado Peter Breck nos regala una fenomenal actuación como Johnny Barreto, un reportero de un diario quien se interna en un asilo mental para exponer públicamente el tratamiento que se le da a los internos. Pero pronto se encuentra temiendo por su propia cordura cuando el mismo se encuentra siendo abusado. La situación no lo ayuda cuando comienza a tener inquietantes sueños sobre su novia desnudista (Constante Towers) a quien le esconde una ira secreta por exponerse ante otros hombres. Sin embargo Johnny también se gana la no deseada atención de media docena de atractivas y trastornadas mujeres quienes desean degradarlo y explotarlo sexualmente. Quien dijo que solo las mujeres son victimas? Desafortunadamente parte del sincronismo del audio es horroroso, especialmente en esta escena y como resultado, el potencial poder de esta secuencia disminuye de alguna manera.
Y como si esto no fuera suficientemente malo, entre los otros internos se encuentra un nativo africano americano con personalidad múltiple, su alter ego es un blanco supremacista. Esto lleva a una de los momentos más desconcertantes de la película donde se viste con un traje del Ku Klux Klan y arenga a una turba furiosa contra otro paciente negro. Esto debe hacer sido algo muy salvaje para el año 1963 y la escena es el día de hoy que todavía pega fuerte a cuatro décadas. Varias escenas retrospectivas fueron filmadas en color, incluyendo el breve pero efectivo montaje de los más poderosos incidentes de la película durante la escena en la que Barrett sufre el tratamiento de electroshock.
La combinación de la fotografía en blanco y negro con la turbia atmósfera le da a Shock Corridor una sensación claustrofóbica, la cual es tan efectiva que mientras uno la mira se siente también encarcelado y sufriendo las mismas torturas físicas y psicológicas que Barrett.
También hay un par de partes divertidas entre toda la desesperación, como la notable escena del vaquero loco llorando y la escena donde los internos proclaman con orgullo: “Soy imponente y me gusta!”.
Shock Corridor es una película que vale la pena ver. Fuller logra combinar el thriller, el drama psicológico, el horror del comentario social, el humor negro y la explotación en una experiencia ricamente texturada y única que conserva el poder de perturbar y desafiar a los espectadores.


Comments(1)
Definitivamente una gran reseña :)