Gritos y susurros
Ingmar Bergman
Título Original: Viskningar och rop
País: Suecia
Año: 1973
Género: Drama
Guión: Ingmar Bergman
Director: Ingmar Bergman
Fotografía: Sven Nykvist (color)
Música: Chopin (Mazurka), y J. S. Bach (Sarabande)
Producción: Ingmar Bergman, Svenska Film
Duración: 90 minutos
Intérpretes: Harriet Andersson (Agnes), Ingrid Thulin (Karin), Liv Ullmann (Maria), Kari Sylwan (Anna), Erland Josephson (el médico), Anders Ek (el pastor).
Ingmar Bergman es un director con un trabajo consistente tanto visual como temático con el objetivo de explorar la naturaleza de la condición humana. La mayoría de sus películas se ocupan de temas deprimentes como el sufrimiento, la soledad, la esterilidad y la angustia del alma. Sin embargo, pese a tales desalentadores temas, y gracias a la cercana colaboración de aclamado cinematógrafo Sven Nykvist, las películas de Bergman capturan imágenes dramáticas de una inmensa belleza. La película de Bergman Gritos y Susurros es por excelencia una de las mejores obras del director. Es una película visualmente impresionante profundamente afectada con el dolor tanto físico como emocional de los protagonistas. Aun más, Gritos y Susurros es una película altamente elogiada y admirada, la cual probablemente sea una de los trabajos cinematográficos más dotados en la carrera multifacética de Bergman.
Gritos y Susurros se sitúa en una vieja casa solariega inglesa y gira alrededor de cuatro mujeres, Agnes (Harriet Andersson), Maria (Liv Ullman), Karin (Ingrid Thulin) y Anna (Kari Sylwan). Agnes, la dueña de la casa, es una mujer joven, virginal enferma terminal de cáncer de útero. Las hermanas de Agnes, Maria y Karin, están infelizmente casadas y han viajado a la casa para ayudar en el cuidado de su moribunda hermana. Anna es la criada fiel y confiable de Agnes, quien hace hasta lo imposible para hacerla sentir confortable. La película muestra los últimos dos días en la vida de Agnes en una terrible agonía, su muerte, y en cierto sentido, hasta su resurrección y legado. Gritos y Susurros ofrece un vistazo en la vida de estos personajes, los terribles efectos del dolor físico y emocional que las aflige y las diferentes maneras que tienen de sobrellevar su sufrimiento.
Innegablemente, Gritos y Susurros es una película sobre el mundo de la mujer, y es muy abierta en términos de género y políticas sexuales. Los hombres, representados por el doctor y el Capellán, son completamente inútiles en proveerles confort a Agnes. Además, los esposos de Karin y Maria fallan completamente en entender las necesidades emocionales de sus esposas. Las mujeres no son presentadas en un mucho mejor aspecto. Excepto por Anna, todas las mujeres metafóricamente personifican monstruos. La terrible enfermedad de Agnes es, en un modo Cronenbergiano, un horror biológico claramente relacionado a su anatomía sexual. Las infidelidades de Maria llevan al marido a tratar de cometer suicidio. Y más horriblemente, Karin realiza un acto de automutilación en sus órganos sexuales para molestar y alejar a su esposo. Por otro lado, Anna alegóricamente representa la figura maternal. Pero de nuevo, Anna como madre prueba ser una decepcionante falla ya que tanto la criatura bajo su cuidado, su hija biológica y Agnes, terminan muertas.
Aunque todos los personajes en Gritos y Susurros tienen diferentes y muy bien delineadas personalidades, todos comparten una profunda agonía. De cierto modo, Gritos y Susurros es una película sobre el dolor, tanto emocional como físico. El dolor físico de Agnes esta en el centro de la narrativa, y la escena que muestra su insoportable dolor justo antes de su muerte es una de las mas dramáticas y terroríficas representaciones del sufrimiento en la historia del cine. Maria y Karin, por otro lado, experimentan una frustrante vida de represión y horror emocional, tan atroz como la miseria física soportada por Agnes. Considere, por ejemplo, la horrenda escena en la retrospectiva de Karin, donde se auto mutila sus órganos sexuales en orden de evitar el coito con su mucho mas viejo y severo marido. Es importante observar que Gritos y Susurros ofrece un sombrío y depresivo retrato del dolor, en tanto todos sus personajes son incapaces de encontrar algún alivio a su dolor en la medicina o la religión. Pero esto no es ninguna sorpresa, después de todo, el fracaso de la religión en confortar un alma atormentada es un tema que domina la obra de Bergman.
Huelga decir que, Gritos y Susurros acarrea un fuerte y multifacético subtexto religioso. La religión organizada, personificada por el inseguro Capellán quien administra los últimos ritos a Agnes, parece estar en un estado decadente. La plegaria inusual del Capellán es importante para la narrativa de la película no solo porque el confiesa su propia falta de fe, sino que también resalta el paralelo entre Agnes y Jesús. De hecho, el retrato metafórico de Agnes como un mártir es establecido tempranamente en la película. La muerte y agonía de Agnes son los catalizadores que, al menos momentáneamente, vuelve a unir a las tres hermanas distanciadas, y les permite abrirse emocionalmente unas con otras. El motivo de la crucifixión también esta presente en Gritos y Susurros con una toma del cuerpo de Agnes, y mas dramáticamente, con la inconfundible evocación de la Pieta de Miguel Angel en una escena donde Ana sostiene su cuerpo. Frank Gado sugirió que Anna “personifica tanto el útero como la muerte como un compasivo alivio al dolor que estaba sufriendo” en su ultima, y extraordinariamente hermosa escena.
No obstante, la característica más distintiva de Gritos y Susurros es su llamativa paleta de colores hecha casi exclusivamente de sombras de rojo, negro y blanco. Estos colores tienen una connotación metafórica definida para Bergman y son usados a lo largo de toda la película para respaldar la narrativa. En Gritos y Susurros, los colores, y las imágenes que forman, parecen ser mas importantes que los diálogos, y la película completa da la impresión de retratar un espacio cinemático perteneciente al reino de la pre lingüística y el pre simbolismo de Lacan. El color rojo domina casi todas las escenas que se suceden en la casa, y se sugiere que representa el interior del alma, y más probablemente, también es usado como una alegoría para el interior del útero. El blanco es el color usualmente vinculado a la virginal Agnes, y simboliza la represión sexual. Finalmente, el negro es el color que Bergman consistentemente asocia con curas y la Cristiandad en sus películas. Es importante notar que estos colores generalmente aparecen en dos combinaciones, ya sea rojo y blanco, o rojo y negro, creando una dicotomía visual y temática. Por lo tanto, Bergman parece sugerir como aparentemente las fuerzas opuestas afectan la condición humana, la naturaleza del alma por un lado, y las represiones socio culturales por el otro.
La única dicotomía visual de Gritos y Susurros puede ser considerada como parte de una mayor estructura de fuerzas antagónicas que impregnan la película. Considere por ejemplo el titulo de la película –Gritos y Susurros- que parece ser prestado de una descripción del Concerto 21º para Piano de Mozart dada por el critico de música sueco Yngve Flycht. Son dudas, este es un titulo que claramente transmite oposición. Dentro del contexto de la narrativa los gritos están relacionados con la condición emocional como el dolor, la angustia, impotencia, soledad, culpa y sofocación. En contraste, los susurros están asociados con sentimientos de ternura, tolerancia, amor y compasión. Todos los personajes en Gritos y Susurros parecen estar atrapados en una compleja red de emociones, sin saber si quieren gritar o susurrar en cualquier momento, como si hubiesen sido desgarrados por sus propios sentimientos conflictivos. Sin embargo, hasta con el último sacrificio de Agnes, esta película no provee ningún cierre o resolución a estos antagonismos: en cambio, Gritos y Susurros es una hermosa película que invita al espectador a pensar sobre la naturaleza de la condición humana. Para muchos espectadores, el final ambivalente de la película ubica a Agnes en el paraíso celestial, donde es absuelta de todo su doloroso martirio. Para otros,
Simplemente sugiere la futilidad de su sacrificio. No obstante, como en muchos otros trabajos dirigidos por Bergman, la conclusión de la película no es tan importante como el proceso inolvidable de auto descubrimiento soportado tanto por los personajes como por los espectadores.


Comments(10)
[...] jamás producidas. El mismo Bergman consideraba esta película junto con Gritos y Susurros (Viskningar och rop – 1972) como sus dos más importantes filmes. Otras notables películas del periodo incluyen El [...]
[...] Gritos y susurrosde Ingmar Bergman [...]
[...] Gritos y susurros (1972) de Ingmar Bergman. 91′. Domingo 4 de mayo a las 20.00 Viernes 16 de mayo a las 18.00 Viernes 23 de mayo a las 14.00 [...]
El autor de ésta reseñan es Marco Lanzagorta
Es verdad, la reseña es de Marco Lanzagorta, en ingles, y yo le hice la traduccion al español…
Lo más irónico de todo, es que el dolor de Agnes no termina con la muerte, no termina con su “sacrificio”; como tampoco con ello cumple las expectativas del sacerdote quien ingenua y desesperadamente veía en ella una especie de mártir redentor. Lo que con ello hace Bergman, no es otra cosa que ironizar “la salvación”, “el sacrificio de los otros”, “la redención”, la fe y las esperanzas de la humanidad.
una gran obra maestra, cada noche la pongo antes de dormir para sentir paz…
una de las escenas que llamo mi atencion fue que el unico regalo que escogio anna fue el recuerdo de saber que Agnes fue feliz y como lo menciona. haciendo anfitriona a la muerte consumiendo ese estado emocional,ni la misma enfermedad podia borrar ese estado feliz, pues a pesar del sufrimiento que Agnes sentia, recreaba esos momentos, por mencionar la escena de baño, pues apesar de su estado, al final duerme en paz. ya que estuvo de nuevo con anna y con sus hermanas, en otra situacion pero todas juntas.
Película con matices de claroscuros en cada personaje.La infancia trastocada de sentimientos mal conducidos:el afecto quimérico, el tocar como medio de Ser;no comunicar solamente… sentir.Agnes lo demuestra en la primera parte en su infancia y despues Karin lo hará con María.Bergman lo reconoce y lo explota en el film.Siento que el autor de la reseña no valora la parte de la “resurección” como etapa transitoria del drama cinematográfico,tal vez lo vea como pasajero;para mí resulta otra vuelta de tuerca esa etapa,no esperas ese momento ni mucho menos la escena de las lagrimas de la difunta Agnes,es muy apostólico:”El llanto de las vírgenes llorando por su feligresía desesperada y dividida en el siglo XXI.Y finalmente Bergman hace una tesis del dolor configurando la psique y fisiología;algo muy en boga para los laboratorios psicologicos de los 70′s.
Bergman me producía esa atracción hacia lo crudo de la vida, su forma de mostrar la realidad. Gritos y susurros no sólo mostró esa realidad. Es increible como el film se mete en tus emociones y te cambia totalmente. Es inevitable terminar muy afectado moralmente. Muy buena.