El demonio nos gobierna

Ingmar Bergman
Título Original: Fängelse
País: Suecia
Año: 1949
Género: Drama
Guión: Ingmar Bergman
Director: Ingmar Bergman
Fotografía: Göran Strindberg (BN)
Edición: Lennart Wallén
Música: Erland von Koch
Producción: Lorens Marmstedt
Duración: 98 metros
Intérpretes: Doris Svedlund (Birgitta Carolina Soederberg), Birger Malmsten (Thomas), Eva Henning (Sofi), Hasse Ekman (Martin Grande), Stig Olin (Peter), Irma Christenson (Linnea), Anders Henrikson (Paul), Marianne Löfgren (Mrs. Bohlin), Bibi Lindqvist (Anna), Curt Masreliez (Alf).
Incluso con algunas familiaridades de los austeros psicodramas y reflexiones en un universo sin dios que generó muchas de las posteriores películas de Ingmar Bergman, el tema principal de El demonio nos gobierna, hecha en 1949, todavía produce sacudidas. Las primeras películas de Ingmar Bergman en la década de 1940 ciertamente han tenido oscuros elementos, los cuales eran evidentes hasta cierto punto en sus películas inmediatamente anteriores a El demonio nos gobierna, Eva y la neorrealista Port of Call, pero por lejos fueron mas melodramas sociales, adaptados de la literatura popular para una audiencia comercial. El demonio nos gobierna fue sin embargo la primera película de Ingmar Bergman donde tuvo un control completo sobre todo, desde el guión hasta la dirección, y el tono es perceptiblemente mas oscuro. Dándose cuenta que esta no era la clase de película que la Svensk Filmindustri podría financiar, Ingmar Bergman le entregó el guión a Lorena Marmstadt y su estudio independiente Terrafilm, para el cual Bergman previamente había hecho Noche eterna. Por necesidad, ya que no iba a ser una película comercial, El demonio nos gobierna debía tener un presupuesto y un tiempo de realización muy limitados, pero la película resultante es mas consecuentemente tensa, lóbrega, dramática y cercana al puro Bergman que las otras películas de la década de 1940.
Un cineasta (Stig Olin) es visitado en el set de filmación por un viejo compañero de escuela (Anders Henrikson) quien, habiendo sido liberado de un asilo, ha llegado expresamente con una idea para un guión cinematográfico. Es una oscura y no lucrativa idea que es apenas realizable, una película para advertirle a la gente que el diablo ha asumido el control del mundo donde Dios esta muerto y la gente vive el infierno en la tierra. “La vida talla un camino como un cruel y sensual arco, desde la cuna hasta la tumba. Una risueña gran obra maestra. Simultáneamente hermoso y atroz, sin misericordia o significado”. El cineasta luego les cuenta a su amigo Thomas (Birger Malmsten) y a su esposa Sofi (Eva Henning) sobre el encuentro. Thomas, un periodista, sugiere una manera por la cual la idea del infierno en la tierra podría ser convertido en una película, y desentierra una entrevista que había conducido con una prostituta adolescente mientras investigaba la vida nocturna de Estocolmo.
Luego de este prologo, la película toma la historia del infierno en la tierra desde el punto de vida de la joven prostituta, un joven de 17 años llamada Birgitta Carolina (Doris Sevedlund), quien ya tiene un hijo. Es abusada por su novio quien también es su proxeneta que no quiere que ella conserve a su bebe, sugiriendo que debieran deshacerse de el ya que se harían muchas preguntas que la joven debería responder a las autoridades. Thomas y Sofi mientras tanto están pasando por un infierno con su propia relación, ambos bebiendo mucho y Thomas considerando el suicidio. Ambas situaciones unen a Thomas y Birgitta, quienes deciden vivir juntos a una pensión –pero no escapan a la realidad y los horrores del mundo exterior.
Mientras que la sinopsis de El demonio nos gobierna es ciertamente mas sombría que cualquier cosa antes vista en las películas de Bergman, solamente parece una intensificación de los aspectos melodramáticos de los temas sociales vistos en Port of Call, con las razones personales que llevan a Thomas y Sofi a tener problemas con la bebida e impulsos suicidas no profundizadas de una manera convincente. Birger Malmsten no tiene la autoridad o convicción como actor para soportar la angustia existencial que tanto pesaba en Gunnar Björnstrand en Winter Light o Max von Sydow en Hour of the Wolf, para nombrar solamente dos ejemplos de torturados personajes de Bergman. Doris Svedlund sin embargo se las arreglo mucho mas exitosamente para transmitir la vulnerabilidad de Birgitta Carolina y lo desesperado de su conflicto.
Lo que sin embargo levanta la película por sobre la tímida desolación social y el melodrama de su historia es el maravilloso tratamiento de Bergman, quien en esta producción independiente se aleja de la influencia del estudio y la miramiento comercial y da un enorme salto hacia la mas familiar austeridad de su acercamiento al altamente emotivo tema. La película fue bendecida con una fotografía maravillosa y aventurera que esta mas cerca de la imaginería experimental de la cinematografía de Sven Nykvist. Esto puede haber sucedido debido a la necesidad de usar tomas largas debido al racionamiento del inventario de película en una película de bajo presupuesto, que sirvió para algunas ingeniosas tomas de seguimiento, para poder hacer algo con los limitados decorados que fueron reutilizados a lo largo de la película. La película también contiene varias secuencias efectivamente espeluznantes, haciendo uso de las dramáticas luces, que presagian el sueño afiebrado del nacimiento del hijo de Marta en Waiting Women (1952), y la pesadilla de muerte del Profesor Borg en Wild Strawberries (1957). La primera aparición de la figura de la muerte también se lleva a cabo en El demonio nos gobierna en una comedia muda de los Hermanos Bragazzi, mostrada como una película dentro de una película. El concepto de una película dentro de otra película y el encuadre post moderno de la película también alude a, mucho mas adelantado a los posteriores experimentos de Bergman, con la mismísima secuencia de apertura de la película, la cual toma lugar en un decorado de filmación.
Ya sea que la experimentación fue dictada o no por consideraciones presupuestarias, El demonio nos gobierna muestra a Bergman acercándose hacia un estilo y una temática más familiar, la realización de una película independiente fuera del sistema de estudios suecos le dio la libertad de explorar temas personales y tomar control absoluto de todos los elementos de la realización como la grabación del sonido, las lentes de la cámara y la edición las cuales el se forzó a conocer durante la realización de Port of Call. El resultado es una película fascinante, que talvez no tenga el peso psicológico y existencial de sus siguientes películas, previas a Summer With Monika en 1952, El demonio nos gobierna esta tan cerca de ser una obra maestra como cualquiera de las primeras películas de Bergman.


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[...] El demonio nos gobiernade Ingmar Bergman [...]