Terry Gilliam lo intenta de nuevo

El cineasta Terry Gilliam está dispuesto a resucitar uno de sus viejos sueños, 'The man who killed Don Quixote' ('El hombre que mató a Don Quijote') un accidentado proyecto sobre el personaje de Miguel de Cervantes cuyo rodaje se puso en marcha en el año 2000. Una cinta que nunca vio la luz ya que la filmación tuvo que ser paralizada a los seis días después de que una inundación arrasara con todos los decorados y el equipo. Luego, para terminar de hundir la producción, uno de sus actores principales, Jean Rochefort, cayó enfermo. Todavía no hay fecha para comenzar la filmación ya que, según confirmó el propio director, están a la espera de cuadrarlo con la apretada agenda de Johnny Depp, que interpreta a Sancho Panza.

Los sucesos que convirtieron en una odisea la escasa semana de rodaje de 'The man who killed Don Quixote' están recogidos en el documental 'Lost in La Mancha', el making-off de una cinta que finalmente no se pudo rodar. Ahora, tras cobrar una suculenta indemnización por el desastre, el director de '12 monos', 'Miedo y asco en Las Vegas' y ex Monty Python está dispuesto a desempolvar el guión y poner de nuevo en marcha la película con más medios de los que disponía en su día.

"En cierto modo la suspensión del rodaje fue un alivio, porque no tenía el dinero suficiente para acabar la película", reconoce el director en delaciones a 'Moviehole' recogidas por otr/press en las que asegura que esta vez, con más presupuesto gracias a los 15 millones de dólares de indemnización que acaba de recibir, podrá hacer "una película mejor".

Esperando a Sancho Panza

El mayor hándicap para Gilliam puede ser la apretada agenda del que iba a ser la estrella de la película, Johnny Depp, que iba a dar vida al al fiel escudero del soñador hidalgo, Sancho Panza. Pero el actor, que en estos momentos está rodando a las órdenes de Tim Burton una nueva versión de 'Alicia en el País de las Maravillas' tiene varios compromisos con Disney. En la agenda de Depp están ya fijadas la cuarta entrega de 'Piratas del Caribe' y 'El llanero solitario', que no le dejan muchos huecos libres.

Aunque parece que el director no tiene prisa y está dispuesto a esperar a Depp cuanto sea necesario. "Cuando Johnny esté listo, nosotros estaremos listos", aseguró Gilliam que señaló que están barajando ya varias fechas para comenzar el rodaje aunque reconoció que "todo depende de la agenda" de la megaestrella de 'Piratas del Caribe'.

Fuente: Faro de Vigo

Cine mal visto

El director alemán Wim Wenders considera que sólo en Alemania se ve con malos ojos el concepto de "cine de autor".

El cineasta alemán Wim Wenders está convencido de que el término "cine de autor" es sólo negativo en Alemania, según dijo en una entrevista que hoy publica el diario alemán Neue Osnabrücker Zeitung.

 "En todos los demás sitios, incluso en Estados Unidos, es justo al contrario. Para los jóvenes estadounidenses, el cine europeo es el ídolo, la medida de todas las cosas", agregó el realizador.

Tal es la tergiversación y la falta de comprensión, que a los mismos jóvenes cineastas que en Estados Unidos "hacen puro cine de autor", en Alemania se les llama "independientes", sostuvo Wenders, cuya nueva película Palermo Shooting puede verse ya en los cines alemanes.

Los críticos alemanes de cine escriben "con gusto y profusamente" sobre las películas estadounidenses y las consideran el ejemplo más acabado del cine contemporáneo, dijo ofuscado el director.

Wenders también dio su personal visión sobre el cine y las emociones: "El cine trabaja más con la angustia y las figuras que dan miedo que con 'espíritus buenos'", sostuvo. Sin embargo, "el cine no es el único ámbito donde predomina la perspectiva negativa del mundo", concluyó.

Wenders cobró fama a mediados de los años ochenta como representante del entonces llamado "nuevo cine alemán",sobre todo a raíz de su película París, Texas.

En dicha cinta apareció en papel estelar la diva Nastassja Kinski.

Pero sin duda el mayor éxito en la carrera fílmica de Wenders vino con el documental Buenavista Social Club, que recorrió prácticamente todos los rincones del planeta.

El cineasta recibió en 2006 la Cruz del Mérito Federal, máxima condecoración otorgada por el gobierno alemán.

Fuente: DW-World

Alemania lanza un sitio para recuperar y difundir películas viejas

Se trata de Lost Films, un portal que difunde la Cinemateca Alemana que busca mantener viva la memoria de filmes perdidos. El sitio, que se lanzará oficialmente el 27 de octubre, ya cuenta con más de mil títulos. La idea es que todos puedan contribuir a crear una base de datos más grande.

El 27 de octubre, cuando se celebre el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual, se presentará de manera oficial Lost Films, un proyecto de la Cinemateca Alemana que busca evitar la pérdida de películas de otras épocas. Es que según los expertos en la materia, se calcula que entre el 80 y el 90 por ciento de todos los filmes mudos, junto con muchos sonoros, se encuentran irremediablemente desaparecidos. La página busca combatir la escandalosa cifra de la mano de todos los que estén dispuestos a participar.

La idea es "construir un foro para saber qué se perdió y buscar cómo recuperarlo", explicó Jürgen Keiper, director del proyecto, en una entrevista en Berlín. Para ello se creó el portal, que tiene acceso libre para que cualquiera pueda acceder y aportar sus conocimientos. "Sólo conocemos una parte muy pequeña del patrimonio cinematográfico", afirma Keiper.

La Cinemateca Alemana ya logró reunir más de mil títulos de cintas incompletas o desaparecidas, entre ellas más de una treintena de películas de aclamados realizadores alemanes como Ernst Lubitsch y los expresionistas F.W. Murnau y Fritz Lang. La lista también se extiende a directores de otros países, como el austríaco Josef von Sternberg, el italiano Vittorio de Sica, el estadounidense George Cukor o el español Luis Marquina.

La polémica en torno a las películas perdidas volvió a resurgir cuando los primeros días de julio se encontró en Buenos Aires una copia con escenas desaparecidas de la mítica Metropolis, de Fritz Lang. Así, se volvió a poner en escena la censura o los recortes deliberados que realizaban algunos exhibidores y la pérdida de material a causa de las nuevas tecnologías.

Keiper explica que con la llegada del cine sonoro -como la mayoría de las películas mudas no se adaptaron al nuevo formato- muchas acabaron condenadas a desaparecer. Hoy en día, apenas se conservan entre un 10 y un 20 por ciento de los metrajes producidos en las tres primeras décadas del siglo XX. Sin embargo, no sólo se han perdido títulos de los primeros años de la historia del cine: las cintas realizadas en nitrato de celulosa son muy vulnerables y, pese a los esfuerzos de los archivos fílmicos, son muy difícil conservar. También hoy en día ocurren casos similares, como sucedió con Toy Story (1995), cuando cinco años después de dormir en una computadora, intentaron pasar las copias a DVD, y se encontraron con que no lograban abrir los archivos debido a un problema de formatos.

Para evitar que esta situación siga agravándose, la plataforma Lost Films pone a disposición de los usuarios y de manera gratuita todo tipo de documentos relacionados con las películas desaparecidas, desde fotografías, guiones o carteles promocionales hasta secuencias digitalizadas y fragmentos de bandas sonoras.

Gracias a un software de código abierto que todavía está en desarrollo, cualquier usuario puede colgar o descargarse material, añadir sus observaciones e incluso corregir la información existente, aclara Oliver Hanley, uno de los impulsores de Lost Films.

Fuente: Clarín

Hallan en Buenos Aires una versión de Metrópolis que se daba por perdida

Los expertos creen que se trata de la versión original exhibida por Fritz Lang en Berlín en 1927. Se la consideró extraviada durante más de ocho décadas y fue encontrada en el Museo del Cine de Buenos Aires. El material, que contiene escenas casi nunca vistas, fue devuelto a Alemania.

Tras un largo paso por Buenos Aires, volvió a Berlín una versión original que se consideraba perdida de Metrópolis, de Fritz Lang, una de las obras maestras del cine mudo alemán.

La cinta, que contiene escenas que se daban por extraviadas desde hace ocho décadas, apareció misteriosamente en el Museo del Cine de Buenos Aires. "Sí, es material del auténtico, conozco el filme y no hay duda", enfatizó Martin Koerber, restaurador de la versión hasta ahora conocida del filme y uno de los tres expertos que inspeccionó las imágenes.

El tesoro cinematográfico fue encontrado por la directora del museo Paula Félix-Didier dentro de la institución y fue ella quien decidió enviarla a la redacción de "Die Zeit", en la capital alemana. "Cómo fue a parar a Buenos Aires es algo que no puedo decirle. Es una historia misteriosa por la que habrán pagado lo suyo", bromeó Koerber.

El experto confirmó que se trata de una copia exacta de la que Fritz Lang estrenó hace 81 años. No obstante, aseguró que no está en las mejores condiciones y que "tiene múltiples rayas", lo cual es lógico ya que no pasó por un proceso de restauración como al que se sometió a la versión más conocida en 2002.

La argentina llegó a la redacción de "Die Zeit" con la versión íntegra del film desaparecido ocho décadas atrás. Allí la esperaban tres expertos invitados por la publicación, que analizaron el material. Todos describieron el hallazgo como "sensacional".

Al parecer, se trata de la versión que el cineasta presentó en enero de 1927 en Berlín. La película está ambientada en una ciudad futurista en la que los trabajadores viven bajo tierra y donde el hijo del explotador se enamora de una joven operaria.

Así se presentó y así se vio en Berlín hasta mayo de ese año. Luego se perdió, hasta que reapareció hace una semana para los expertos de la Filmoteca alemana, en la redacción de Die Zeit, adonde llegó en la valija de Félix-Didier .

Un largo camino a casa

Según la reconstrucción de los hechos realizada por la publicación alemana, el rescate del material se debe, en primer lugar, a Adolfo Z. Wilson, de la distribuidora Terra, que se llevó a Buenos Aires una copia para mostrarla en los cines argentinos.

De sus manos pasó a las de Manuel Peña Rodríguez, un coleccionista privado, que en los 60 la vendió al Fondo Artístico Nacional, según se cree, sin conocer su valor. La copia fue a parar en 1992 al Museo del Cine, cuya dirección asumió a comienzos de este Paula Félix-Didier.

Ella junto a otros especialistas argentinos vieron una y otra vez la cinta y se convencieron de que estaban ante un espectacular hallazgo.

Las escenas recuperadas son "esenciales" para la comprensión del film. No sólo se entiende por fin el papel de algunos de los protagonistas, sino que además facilita la comprensión de la historia.

"Hay que ver la película de nuevo", concluyó Rainer Rother, director de la Filmoteca de Berlín y de la sección Retrospectiva de la Berlinale.

Fuente: Clarín