Freaks: La parada de los monstruos

Tod Browning
Título Original: Freaks
País: Estados Unidos
Año: 1932
Género:
Guión: Willis Goldbeck, Leon Gordon, basada en la novela de Spurs de C. A. "Tod" Robbins.
Director: Tod Browning
Fotografía: M. B. Gerstad (BN)
Producción: MGM (Irving Thalberg)
Duración: (reducida) 64 minutos
Intérpretes: Harry Earles (Hans), Daisy Earles (Frieda), Wallace Ford (Phroso), Olga Baclanova (Cleopatra), Rose Dione (Madame Tetrallini), e interpretándose a si mismos, las hermanas Hilton, Johhny Eck, Peter Robinson, Prince Randian, Schlitze, Olga Roderick, etc.
Parte retrato de un grupo de actores de circo y parte una novela tragica sobre sus varias y complicadas relaciones, la historia principal tiene a un enano, Hans (Harry Earles), que se enamora de la trapecista, Cleopatra (Olga Baclanova), quien finge sentir algo por el, al principio para burlarse de el y luego para usarlo.
Freaks no es realmente una película de horror, aunque el horror que comenzó en 1931 precipito la entera producción de Freaks. El guión se basa en otro guión llamado “Spurs” que había estado en posesión de MGM desde los años 20. El suceso de las películas de terror de la Universal en el año 1931 (Drácula y Frankenstein) dejo a los estudios peleándose por el botín de dinero de esta moda. Las películas de terror no eran nuevas, por supuesto, pero el repetido éxito comercial de las películas de horror estrenadas en una rápida sucesión si lo era. Un número de factores contribuyeron a este fenómeno, incluyendo la Gran Depresión, el prolongado impacto cultural de la Primera Guerra Mundial, y el advenimiento de las películas sonoras. Y aunque Freaks no fuera exactamente una película de terror, y los protagonistas no fueran exactamente monstruos, estaban lo suficientemente cerca de serlo. En los primeros años de la década del 30, el público no había sido sobreexpuesto a los medios sensacionalistas que mostraban las diferencias de apariencia y comportamiento. El efecto de esta película entonces, en conjunción con las memorias de los horrores de la vida real, incluyendo aquellos veteranos destrozados por la guerra, ofreció la reacción emocional que los productores y el estudio usualmente buscaban en las películas de terror.


Posteado Diciembre 1, 2007
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